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Gernt,
Bueno pues habrá que darte la réplica, Noblesse oblige,
Con esto, lo que estoy diciendo, no es que Kant haya estado errado en sus apreciaciones, en cuanto a que es imposible a través del conocimiento racional alcanzar la certeza de estas ideas provenientes de la razón pura, sino que hubo Otro, que con muchísimos años de anticipación, se adelantó a este problema de la razón y quiso, con su presencia física y su palabra (por amor al mundo) demostrar la existencia de lo que a través de la razón especulativa es imposible: la presencia del Amor en el Universo (Dios).
I am not saying with this that Kant erred in his consideration that it is impossible though logical reasoning to secure the certitude of these ideas which themselves spring from pure reason, rather that there was Another who, with very many years of foresight, anticipated this issue of logic and who resolved by his bodily presence and by his word—out of love for the world—to demonstrate the existence of what speculative reasoning can not prove: the immanence of Love in the Universe (that is to say, God).
Re: /* Translation of another paragraph */
(Noblesse oblige? Con las cejas arqueadas.) OK, but mañana - digo demain.
Re: /* Translation of another paragraph */
De aquí nace la trascendencia filosófica de Cristo. Su presencia nos muestra cuál es el verdadero Dios antes que nosotros pudiéramos sospecharlo. Demostrar la existencia de Dios, vale decir, del amor en el universo como un ser en sí mismo, es casi ridículo. No obstante, Cristo lo demuestra con su presencia diciendo: “Yo Soy”. Y “Yo Soy” es el Dios que se aparece a Moisés detrás de una zarza en llamas, como asimismo, es el que hace también que se abran las aguas del milagro, para que por esa puerta estrecha, no solo pueda pasar Moisés junto a su pueblo, sino que nosotros también podamos entrar al Reino de la Inteligencia para que dejemos de una vez el mundo oscuro de los enigmas.
This is the source of the philosophical significance of Christ. His presence shows us who the true God is before we could suspect. Proving the existence of God, that is to say, proving love in the universe as an entity in and of itself is almost ridiculous. Nonetheless, Christ shows it with his presence by saying: “I am.” And “I am” is the God Who appears to Moses as a burning bush, and Who miraculously parted the sea such that not only could Moses and his people pass through that narrow passage, but we also may enter the Kingdom of intelligence, departing once and for all from the dark world of enigma.
(Sobre “Yo soy”, entiendo que quiere decir algo diferente en hebreo porque hebreo no usa el tiempo pasado en la misma manera - ¿no?).